Familia, educacion, religion, democracia, etica y economia, son analizados como elementos básicos de la vida actual, y junto a ellos temas propios de nuestro mundo tales como terrorismo, drogas, la situacion de los distintos niveles sociales (ricos, elite), clase media, pobres, indigentes.
Nosotros somos herederos de un siglo en el cual la libertad y la justicia social fueron problemas preeminentes que preocuparon a sus habitantes. Ellos venían de un siglo que había introducido nuevas tecnologías de elaboración, que había explotado a la personas y donde la libertad estaba en manos de unos pocos, el siglo de la Revolución Industrial. Nosotros hemos empezado con las desigualdades propias de esas grandes revoluciones.
Este Siglo Informático parecería ser de efectos más profundos que la Revolución Francesa.
La Revolución Francesa además de derrocar un rey, declamó los principios humanos, pero esto no era una novedad en la Civilización Occidental y Cristiana que se caracteriza por proclamar estos derechos que no se reconocían en otras civilizaciones. El fin de la Edad Media estuvo definido por el fin de un mundo (el imperio bizantino) y la apertura de otro mundo (América). La Edad Informática estará marcando el fin de un mundo de elaboración, acelerada por la Revolución Industrial, y el comienzo de un mundo de apertura comunicacional.
La Edad Informática no hace una cuestión de un regimen político u otro, no hace una cuestión de ideología, no tiene líderes visibles. La aparente unión de la nueva Edad con el neo-liberalismo es circunstancial. El neo-liberalismo terminará aunque no podemos decir cuando sea esto pero las ideologías siempre han sido sustituidas por otras ideologías en la Historia. En cambio la tecnología que modifica la vida actual solo terminará si termina el mundo en una gran catástrofe. De hecho la rueda lleva con nosotros más de seis mil años.
Lo que estamos decidiendo en estos años no es la economía neo-liberal, ni siquiera la ideología de la globalización, sino los primeros pasos de la Edad Informática. Por decisión de los habitantes del S. XXI iremos efectivamente a una situación de crisis mayor, de problemas más profundos o de soluciones mejores.
En este momento estamos en pleno proceso de un gran cambio. Como en todos los procesos de cambio las modificaciones no son lineales y solamente parecen ordenados cuando alguien las describe, pero en realidad los cambios se caracterizan por ser desordenados y por tener distintos niveles tanto en lo que hace a cada uno de los temas de que se trate, cuanto en lo que hace a cada una de las zonas de que se trate, que en este caso son las distintas regiones del mundo. Por esto, cuando se dice que algo está ocurriendo de determinada manera es siempre en relación a un cierto lugar o a un grupo determinado, con distintos grados de aproximación a los demás grupos o lugares.