En esta primera entrega sobre algunas cuestiones de actualidad para disentir, acordar y recordar, trato el tema de los daños que nos hacemos dandonos libertades que al ser excesivas se convierten en males para las personas y para la sociedad. Los alumnos que toman escuelas, asi como las manifestaciones que cortan las calles, son excesos de equilibrio o de permisividad que dañan a la mayoría, como lo daña la permisividad judicial que permite a menores y no tanto actuar con impunidad contra los otros, como la situación de las villas miserias en las que no intervenimos y los buenos se ven tirados en manos de delincuentes; finalmente el daño que hace el despido y que no se suele tomar en cuenta, que es mucho más que económico.